Es viernes al mediodía. Mientras vuelvo del gym caminando, whatssappeo con los amigos. Cruzó delante del Palacio Real. Suena un mensaje que interrumpe una bella canción de John Grant. Es de un tipo que me pone a cien, follé con él hace dos semanas y me invita a su casa a repetir la función. Yo no he comido. Le digo que si le viene bien a las 5. Me responde que tiene que ser ahora. No lo dudo. Ya comeré. Pillo un bus que me debe dejar en la puerta de su casa. Pero menudo atasco que hay en la calle Segovia... En mitad del atasco me acuerdo que he quedado con otro chico a las 5 en mi casa... Le pongo un mensaje y le digo que no puede ser a las 5 que tiene que ser a las 5:30. El chico me responde que sin problemas... y mientras el bus avanza Paseo de Extremadura arriba yo me pregunto que de dónde coño voy a sacar fuerzas si ni siquiera he comido y me he dado fuerte en el gym. Llego a casa de Rafa, que me espera con un reducido bañador rojo... ¿¡Qué calor hace, no!? Mi ropa y su bañador desaparecen mientras nos besamos... Me dice al oído: hoy te pienso follar yo... Ni me inmuto. No le pongo ninguna pega. La gente no entiende lo que significa ser versátil. Dios me dio la facultad de disfrutar doblemente y no pienso renunciar a ninguno de los placeres. Me pone a cuatro patas... Patas arriba y no sé como terminó poniéndolo yo contra la pared, contra el colchón... Pienso, no debo correrme para estar a la altura con el segundo de la tarde... Él grita de placer y llena la funda del colchón con su semen. Nos duchamos... Me invita a un café con hielo en su diminuta pero estupenda terraza con vistas a Madrid río. Hablamos de piscinas, de verano, de Cádiz, de vacaciones... Miro hacia el horizonte y pienso, lo que se ha revalorizado el Paseo Extremadura. Nos despedimos con un hasta la vista y un beso muy salado. Al bajar la escaleras vuelvo la vista un par de veces y él sigue en la puerta sonriéndome. Hace tanto calor y son cerca de las 5 que no me queda más remedio que pillar un taxi con dirección a la plaza de las Vistillas. Llego a casa. El otro está ya en la latina esperándome, según me comunica por medio de Whatssap. Me como con avidez unos restos de pasta. Pongo a John Grant como banda sonora. Llega el chaval, es casi un niño... pero no lo es... Puede tener la edad de mi sobrina Andrea y traduce videojuegos... Me voy a follar al futuro. Lo pongo a 4 patas y lo reviento. Vuelvo a no correrme, él sí. Caigo redondo. Me acaricia al ritmo de John Grant. Un poco de felicidad no está nada mal. Como dice Carmen, llevo varios días de un romanticón que aburro. Me duermo en brazos del futuro mientras nos contamos nuestros presentes. Me despierto con el mástil bien levantado y no perdono. Necesito correrme... y con mis gritos apago la potente voz de John Grant. Vuelvo a compartir ducha. Nos vestimos. Tengo una cena a las nueve y no sé como se me ha pasado ya toda la tarde... Cruzamos el viaducto y nos despedimos con un bonito beso y promesas de volvernos a ver. Me pongo los cascos. Vuelve a sonar John Grant, vuelvo a cruzar por delante del Palacio Real y vuelve a sonar un mensaje... De nuevo todo vuelve a empezar.
http://www.youtube.com/watch?v=mzWQSabtWLs&t=45s
lunes, 20 de junio de 2011
jueves, 26 de mayo de 2011
MÚSCULOS Y TENDONES
Mira con auténtica violencia. Eleva con compulsión pesas delante del espejo. Se acaricia con vehemencia los músculos de sus brazos. Su mirada se pierde en el juego de espejos que se enfrentan por todo el gimnasio. Su cuerpo es curvado, fuerte, rotundo, sólo su nariz es puntiaguda. Intento no mirarlo. Su masculinidad me seduce y me acogota. Sus ojos me descubren observándolo. Cambio la dirección de mi mirada pero tiene algo que me obliga a buscarlo escondido en los espejos una y otra vez. Sube sus brazos dejando al descubierto sus rotundas axilas... No, dejando libre sus sobacos. Algo me confunde. La espesa negrura de otros días ha desaparecido. Están lisos, limpios, casi femeninos... recorro el resto de su cuerpo... sus piernas están más tersas de lo habitual... su incipiente vellosidad ha desaparecido. Me confundo y de nuevo me siento descubierto. Continúo con mi serie de gemelos, doce veces más... Ahora sólo miro hacía el suelo... Observo los suyos que pasan por mi lado, agarra unas pesas y las eleva hasta ocho veces... agarra otras, sin descanso, ocho veces más... se acaricia su sobaco bruscamente frente al espejo... se aleja a otra parte del gym... y yo respiro.
Termino mi rutina y me marcho al vestuario. Me desnudo. Me tomo mi batido de proteínas empapado de sudor. Me marcho hacia la ducha. Cierro la puerta de mi ducha, me gusta esta pequeña intimidad. Dejo que el agua templada refresque mi cuerpo. Alguien tose en la ducha de enfrente. Mi cuerpo se sigue refrescando bajo el agua. Enjabono y aclaro mi cuerpo. Abro la puerta. Cojo la toalla y comienzo a secarme. Observo la ducha de enfrente también cerrada y en el enganche, donde se deposita las toallas, hay una diminuta toalla, como las que utilizan las mujeres para desmaquillarse. Me extraña pero sigo secándome. De repente sale de la ducha el chico de la mirada violenta. Agarra la diminuta ducha y se la pasa por todo su cuerpo. Estamos frente a frente. Agacho la cabeza. Se da la vuelta y me muestra su culo blanco, la marca del bañador es perfecta, camino a la sauna. Se mete dentro de ella. Se sienta en el escalón superior de la sauna. Estamos frente a frente, sólo separados por la puerta de cristal, veo como abre sus grandes piernas y coloca la toalla sobre su pene. Dudo si entrar en la sauna... pero el recuerdo de la violencia de su mirada me frena. Me dirijo hacía mi taquilla. No hay nadie en los vestuarios. Comienzo a vestirme. Estoy muy excitado. Lo hago con rapidez para esconder mi excitación. Escucho abrirse la puerta de la sauna, sus pasos, el agua de la ducha sobre su cuerpo... Aparece él, todo empapado, húmedo... Abre la taquilla de mi izquierda. Comienza a vestirse sin secarse, la humedad traspasa sus calzoncillos blancos marcando la raja de su culo, la camiseta se ajusta sobre toda su espalda y empapa el agua de su torso y por último los vaqueros que se resisten a subir por sus piernas mojadas... Me cuesta respirar... No lo soporto más... Agarro mi mochila y salgo a la calle... el sol asfixiante del mediodía me calma... Necesito aire... necesito agua... necesito respirar...
Termino mi rutina y me marcho al vestuario. Me desnudo. Me tomo mi batido de proteínas empapado de sudor. Me marcho hacia la ducha. Cierro la puerta de mi ducha, me gusta esta pequeña intimidad. Dejo que el agua templada refresque mi cuerpo. Alguien tose en la ducha de enfrente. Mi cuerpo se sigue refrescando bajo el agua. Enjabono y aclaro mi cuerpo. Abro la puerta. Cojo la toalla y comienzo a secarme. Observo la ducha de enfrente también cerrada y en el enganche, donde se deposita las toallas, hay una diminuta toalla, como las que utilizan las mujeres para desmaquillarse. Me extraña pero sigo secándome. De repente sale de la ducha el chico de la mirada violenta. Agarra la diminuta ducha y se la pasa por todo su cuerpo. Estamos frente a frente. Agacho la cabeza. Se da la vuelta y me muestra su culo blanco, la marca del bañador es perfecta, camino a la sauna. Se mete dentro de ella. Se sienta en el escalón superior de la sauna. Estamos frente a frente, sólo separados por la puerta de cristal, veo como abre sus grandes piernas y coloca la toalla sobre su pene. Dudo si entrar en la sauna... pero el recuerdo de la violencia de su mirada me frena. Me dirijo hacía mi taquilla. No hay nadie en los vestuarios. Comienzo a vestirme. Estoy muy excitado. Lo hago con rapidez para esconder mi excitación. Escucho abrirse la puerta de la sauna, sus pasos, el agua de la ducha sobre su cuerpo... Aparece él, todo empapado, húmedo... Abre la taquilla de mi izquierda. Comienza a vestirse sin secarse, la humedad traspasa sus calzoncillos blancos marcando la raja de su culo, la camiseta se ajusta sobre toda su espalda y empapa el agua de su torso y por último los vaqueros que se resisten a subir por sus piernas mojadas... Me cuesta respirar... No lo soporto más... Agarro mi mochila y salgo a la calle... el sol asfixiante del mediodía me calma... Necesito aire... necesito agua... necesito respirar...
domingo, 22 de mayo de 2011
UTOPÍA
Es domingo en la mañana. Me he despertado temprano. Tras leer todas las opciones posibles en que la ley Dhom me permite ejercer mi derecho como ciudadano, me doy cuenta que es una ley injusta y totalitaria, que no permite decirle a los políticos, no me interesáis de ninguna de las maneras… Si voto en blanco estoy dándole mi voto a la mayoría. Si no voto, no pasa nada… En las elecciones donde se aprobaba la constitución europea, el 60% de los españoles con derecho a voto se quedó en casa y todo siguió igual… la constitución se aprobó y nadie hizo ninguna lectura del dato… Es más ¿Alguien se acuerda de esas elecciones y de esa constitución? ¿Qué debería pasar para que se impugnaran unas elecciones? ¿Para que se derogara este sistema electoral que beneficia a los políticos asentados y no a los ciudadanos? Un sistema que nos deja sin voz a los que no estamos de acuerdo con ninguna de las opciones políticas presentadas… Donde de ninguna de las maneras puedo decirles no me interesáis… Un sistema electoral que nos tiene presos, que hoy en día carece de sentido… que sirvió en los años 70 y principio de los 80 para asentar una democracia adolescente… que desde entonces ha dejado de crecer, de madurar, de avanzar… que beneficia un bipartidismo obsoleto y muerto…
Una ley electoral donde la abstención no tiene ninguna importancia, el voto en blanco se convierte en una merienda de negros para los más poderosos… Lo normal, creo yo, sería que el voto en blanco sirviera para mostrar tu descontento y que un número elevado sirviera para castigar a los políticos… Pero no… no hay voto de castigo… no hay opción… Sólo me queda ser un nulo… votar en nulo… poder utilizar mi derecho al voto… confeccionarme mis propias papeletas… Este año serán rosas, como las hojas de mi libreta favorita… aunque sé que sólo servirán para que vayan a la basura… pero no daré opción ni voz a nadie… Sólo confío en lo que está pasando en las calles… sólo en eso… confío que algo cambie… aunque sólo sea un pensamiento que haga que otro cambie también y otro y otro y otro… Sé que suena utópico pero no nos queda otra… hay que empezar a creer en las utopías… por eso… DEMOCRACIA REAL, YA!!!
Una ley electoral donde la abstención no tiene ninguna importancia, el voto en blanco se convierte en una merienda de negros para los más poderosos… Lo normal, creo yo, sería que el voto en blanco sirviera para mostrar tu descontento y que un número elevado sirviera para castigar a los políticos… Pero no… no hay voto de castigo… no hay opción… Sólo me queda ser un nulo… votar en nulo… poder utilizar mi derecho al voto… confeccionarme mis propias papeletas… Este año serán rosas, como las hojas de mi libreta favorita… aunque sé que sólo servirán para que vayan a la basura… pero no daré opción ni voz a nadie… Sólo confío en lo que está pasando en las calles… sólo en eso… confío que algo cambie… aunque sólo sea un pensamiento que haga que otro cambie también y otro y otro y otro… Sé que suena utópico pero no nos queda otra… hay que empezar a creer en las utopías… por eso… DEMOCRACIA REAL, YA!!!
sábado, 30 de abril de 2011
MI REAL MADRID BARCELONA
Todo empezó una madrugada que volvía solo para casa. Yo había conocido a Alberto hacía unas semanas. Luego intercambiamos unos mensajes, quedamos que tomaríamos un café pero no lo habíamos hecho. Esa mañana leí en su muro de facebook algo que me hizo mandarle un mensaje invitándolo al teatro. Cuando desperté tenía su respuesta: “claro que vamos al teatro, pero ese café para cuando...?.” El café lo tomamos dos días después y durante el mismo fui descubriendo quién era Alberto. No paraba de hablar y eso me gustaba. Me volví a casa pensando que había ganado a un posible amigo y que había perdido una fabuloso amante.
Al día siguiente quedamos para ir al teatro. Nos encontramos en la puerta de telefónica. Yo llevo puesta mi camiseta del Barça. Él se presenta con camisa de cuadros y chaleco a lo Coque Malla. Desde ese primer momento imagino poder verlo sin la camisa debajo, solo el chaleco y sus enormes brazos al aire. Nos montamos en el metro. Llegamos al teatro. Yo llevo la boca seca y una coca-cola light me refresca. Mientras esperamos que empiece la obra me confiesa que no usa calzoncillos y que tiene un gran roto en sus vaqueros que lo obliga a llevar todo fuera... A la salida del teatro, le digo que me apetece mucho ver el partido de fútbol. A él no le apetece nada. Mientras hablamos de “Mi alma en otra parte”, de lo que nos ha parecido, de lo que nos ha removido, recorremos Lavapiés, Tirso de Molina, La Latina y sin darnos cuenta llegamos a Las Vistillas. Lo invito a subir a mi casa, a conocerla. El fútbol va a empezar y nos sentamos a verlo. Alberto me pide que le deje utilizar mi portátil para consultar por internet sus cuentas... Yo le cedo mi mac, cosa que no suelo hacer. Saco unas coca-cola light, la noche de antes Félix se bebió todas las cervezas y lo último que esperaba era ver el fútbol en mi casa. Patés, queso para untar y pan... no tengo otra cosa... Félix también se lo comió todo. Alberto habla con amigos, con familiares y yo veo el fútbol... El Barça ataca y el Real Madrid pretende no dejarlo jugar... desgastarlo... Unto un primer trozo de pan con paté de sardinha portugués, se lo ofrezco, abre la boca, mis dedos rozan sus labios y su lengua juega un segundo con ellos. Noto que le gustan más mis dedos que mi paté preferido. Cambio de paté, ahora uno de todo la vida con sabor a campiña francesa, esta vez acierto y el juego de mis dedos, impregnados por la saliva del roce de sus labios, es algo más intenso. Me quedo mirándolo. Él me sonríe, me provoca. Sus labios junto a los míos. No lo pude reprimir y los acerco. Su lengua los recorre enteros y entra por unos segundos en mi boca. Me separo y le sigo untando pequeños canapés ahora de queso que lo vuelve loco. Mientras en la tele los chicos del Barça intentan ganar la portería madrileña sin éxito y Mou provocaba con su actitud. Un canapé, un beso cada vez más intensos. Mis amigos no dejaban de mandar whatsapp comentando el partido que yo era incapaz de contestar. Busco el agujero de sus vaqueros por donde salía toda su verga fuerte y dura. La temperatura crece al igual que la tensión entre los jugadores de ambos equipos en el Bernabeu. Le quito el chaleco. Le desabrochó la camisa de cuadros... Y continuó con los botones de su bragueta... Mi lengua recorre todo su torso, deteniéndose en pezones y ombligo hasta que llega a su rabo... Abro mi boca y se pierde dentro de mi. De refilón miro el partido... mientras sigo abriendo mi boca... El arbitro pita el fin del primer tiempo. Alguien lo llama por teléfono. Con cierto pudor me retiro pero Alberto casi me obliga a que siga chupando mientras habla. Concluye una tensa conversación y necesita un cigarro. Se quita la camisa y se coloca solo el chaleco. Abre la ventana y se apoya en ella mientras fuma. Yo almaceno esa imagen. En la tele hay un enfrentamiento entre los jugadores que yo no llego a entender porqué. Me pide que le dé la clave de internet para utilizar su iphone. Yo le indico donde está el modem. Se agacha para anotarla, su culo sobresale por sus vaqueros desabrochados... me acerco hasta él. ¿Me estás provocando?... Soy un calienta pollas... Me agacho, le bajo el pantalón y recorro con mi lengua toda su espalda, hasta llegar a su agujero... Empieza la segunda parte y yo no dejo de mover mi lengua... Él utiliza la cámara de su iphone para almacenar ese momento... Nadie me ha comido el culo con la camiseta del Barça puesta... Cuando volvemos al sofá... seguimos con el juego de las fotos... Le confieso que me da mucho morbo ese juego... Entonces el busca en el mac... Me mira y me dice: “Lo vamos a transmitir en directo”. Coloca la cam... encuadra... Y Pepe es expulsado en ese momento. Si juegas con fuego te quemas, Mou... Alberto coge mi pie, me quita el calcetín y comienza a comerme los dedos del pie como nadie nunca lo ha hecho en mi vida. Mi pie se convierte en miles de ramificaciones nerviosas, las mismas que empujan el pie de Messi para llevar la pelota dentro de la portería del Madrid. Yo necesito más... y ataco... queremos un segundo gol... Su teléfono vuelve a sonar... Me obliga a arrodillarme a sus pies. Él habla con alguien que le propone un trabajo. Yo no dejo de chupar, mientras habla, él me mira divertido y excitado. Cuelga y con cierta tristeza me dice que tiene que trabajar tras el partido. Yo lo entiendo... No me queda otra... Pero quiero que te corras en mi pecho, me dice... Se abre el chaleco que es lo único que lleva puesto, como yo la camiseta del Barça. Alberto se aplica a satisfacerme... todo la excitación se quiere escapar de mi cuerpo... Messi contraataca con la misma energía que Alberto, chuta, mi alma se escapa de mi cuerpo, gol, mí alma blanca... llena todo su pecho... Cortamos la cam... Los chicos del Barça se abrazan... Nosotros nos besamos... Lo limpio... Nos vestimos rápidos... Salimos de casa... Pillamos un taxi... Llegamos hasta su trabajo... Nos besamos... Nos despedimos... Él se va a trabajar y yo a celebrar el triunfo con mi camiseta del Barça oliendo a él.
Al día siguiente quedamos para ir al teatro. Nos encontramos en la puerta de telefónica. Yo llevo puesta mi camiseta del Barça. Él se presenta con camisa de cuadros y chaleco a lo Coque Malla. Desde ese primer momento imagino poder verlo sin la camisa debajo, solo el chaleco y sus enormes brazos al aire. Nos montamos en el metro. Llegamos al teatro. Yo llevo la boca seca y una coca-cola light me refresca. Mientras esperamos que empiece la obra me confiesa que no usa calzoncillos y que tiene un gran roto en sus vaqueros que lo obliga a llevar todo fuera... A la salida del teatro, le digo que me apetece mucho ver el partido de fútbol. A él no le apetece nada. Mientras hablamos de “Mi alma en otra parte”, de lo que nos ha parecido, de lo que nos ha removido, recorremos Lavapiés, Tirso de Molina, La Latina y sin darnos cuenta llegamos a Las Vistillas. Lo invito a subir a mi casa, a conocerla. El fútbol va a empezar y nos sentamos a verlo. Alberto me pide que le deje utilizar mi portátil para consultar por internet sus cuentas... Yo le cedo mi mac, cosa que no suelo hacer. Saco unas coca-cola light, la noche de antes Félix se bebió todas las cervezas y lo último que esperaba era ver el fútbol en mi casa. Patés, queso para untar y pan... no tengo otra cosa... Félix también se lo comió todo. Alberto habla con amigos, con familiares y yo veo el fútbol... El Barça ataca y el Real Madrid pretende no dejarlo jugar... desgastarlo... Unto un primer trozo de pan con paté de sardinha portugués, se lo ofrezco, abre la boca, mis dedos rozan sus labios y su lengua juega un segundo con ellos. Noto que le gustan más mis dedos que mi paté preferido. Cambio de paté, ahora uno de todo la vida con sabor a campiña francesa, esta vez acierto y el juego de mis dedos, impregnados por la saliva del roce de sus labios, es algo más intenso. Me quedo mirándolo. Él me sonríe, me provoca. Sus labios junto a los míos. No lo pude reprimir y los acerco. Su lengua los recorre enteros y entra por unos segundos en mi boca. Me separo y le sigo untando pequeños canapés ahora de queso que lo vuelve loco. Mientras en la tele los chicos del Barça intentan ganar la portería madrileña sin éxito y Mou provocaba con su actitud. Un canapé, un beso cada vez más intensos. Mis amigos no dejaban de mandar whatsapp comentando el partido que yo era incapaz de contestar. Busco el agujero de sus vaqueros por donde salía toda su verga fuerte y dura. La temperatura crece al igual que la tensión entre los jugadores de ambos equipos en el Bernabeu. Le quito el chaleco. Le desabrochó la camisa de cuadros... Y continuó con los botones de su bragueta... Mi lengua recorre todo su torso, deteniéndose en pezones y ombligo hasta que llega a su rabo... Abro mi boca y se pierde dentro de mi. De refilón miro el partido... mientras sigo abriendo mi boca... El arbitro pita el fin del primer tiempo. Alguien lo llama por teléfono. Con cierto pudor me retiro pero Alberto casi me obliga a que siga chupando mientras habla. Concluye una tensa conversación y necesita un cigarro. Se quita la camisa y se coloca solo el chaleco. Abre la ventana y se apoya en ella mientras fuma. Yo almaceno esa imagen. En la tele hay un enfrentamiento entre los jugadores que yo no llego a entender porqué. Me pide que le dé la clave de internet para utilizar su iphone. Yo le indico donde está el modem. Se agacha para anotarla, su culo sobresale por sus vaqueros desabrochados... me acerco hasta él. ¿Me estás provocando?... Soy un calienta pollas... Me agacho, le bajo el pantalón y recorro con mi lengua toda su espalda, hasta llegar a su agujero... Empieza la segunda parte y yo no dejo de mover mi lengua... Él utiliza la cámara de su iphone para almacenar ese momento... Nadie me ha comido el culo con la camiseta del Barça puesta... Cuando volvemos al sofá... seguimos con el juego de las fotos... Le confieso que me da mucho morbo ese juego... Entonces el busca en el mac... Me mira y me dice: “Lo vamos a transmitir en directo”. Coloca la cam... encuadra... Y Pepe es expulsado en ese momento. Si juegas con fuego te quemas, Mou... Alberto coge mi pie, me quita el calcetín y comienza a comerme los dedos del pie como nadie nunca lo ha hecho en mi vida. Mi pie se convierte en miles de ramificaciones nerviosas, las mismas que empujan el pie de Messi para llevar la pelota dentro de la portería del Madrid. Yo necesito más... y ataco... queremos un segundo gol... Su teléfono vuelve a sonar... Me obliga a arrodillarme a sus pies. Él habla con alguien que le propone un trabajo. Yo no dejo de chupar, mientras habla, él me mira divertido y excitado. Cuelga y con cierta tristeza me dice que tiene que trabajar tras el partido. Yo lo entiendo... No me queda otra... Pero quiero que te corras en mi pecho, me dice... Se abre el chaleco que es lo único que lleva puesto, como yo la camiseta del Barça. Alberto se aplica a satisfacerme... todo la excitación se quiere escapar de mi cuerpo... Messi contraataca con la misma energía que Alberto, chuta, mi alma se escapa de mi cuerpo, gol, mí alma blanca... llena todo su pecho... Cortamos la cam... Los chicos del Barça se abrazan... Nosotros nos besamos... Lo limpio... Nos vestimos rápidos... Salimos de casa... Pillamos un taxi... Llegamos hasta su trabajo... Nos besamos... Nos despedimos... Él se va a trabajar y yo a celebrar el triunfo con mi camiseta del Barça oliendo a él.
miércoles, 29 de diciembre de 2010
MADRID
Me gusta vivir en Madrid. La descubrí cuando era un enano. Venía a ver a mis tíos y pasear por la Gran Vía, ver sus cines, todo lleno de gente, las tiendas, la gente comprando... me indicaba que ese era el lugar donde quería vivir. A los 18 años me vine a estudiar a Madrid y desde entonces he tenido una relación con Madrid de idas y venidas... Sevilla me secuestró por unos años y sin duda me enamoró; volví a Martos para cerrar puertas aún abiertas de mi pasado... pero desde hace unos años me asenté con tranquilidad aquí... Y con la serenidad de cierta madurez, empecé a reenamorarme de todo Madrid... Madrid es una ciudad que no descansa, es una tienda abierta las 24 horas... tengo la sensación, aunque esté de trabajo hasta arriba, que siempre es vacaciones... una ciudad donde convive con total naturalidad el estrés con la diversión sin límites... En Madrid puedes levantarte a las siete a trabajar, desayunar en una cafetería con humo y olor a mantequilla, trabajar durante horas y horas en la biblioteca del Reina Sofía y tomar un café en su elegante cafetería... comer un menú barato y sabroso... degustar el mejor de los cafés del starbucks en la plaza de los cubos mientras decides que película ver esa tarde... cenar en un restaurante único o en el peor de los restaurantes y todo por el mismo precio... saborear los mejores cócteles en el De Diego o las mejores ginebras en el guau... y no dejar de bailar hasta el amanecer y llegar a tu casa y ponerte de nuevo a trabajar... Sin duda Madrid es una droga... y por ahora estoy enganchado a ella... Lo de Buenos Aires sólo es una ilusión, una bella inocentada... Besos para todos pero como decían los Mecano... Quedate en Madrid!
martes, 28 de diciembre de 2010
Buenos Aires
La decisión la tomé ayer por la noche... Mi piso es más frío de lo que yo pensaba y no soporto el frío... Anoche lo tuve claro, me vi de repente viviendo durante años en este piso frío y con el suelo rojo... y la idea me dió pánico... no lo dudé... llamé a mi amiga Gracia que tiene contactos teatrales en Buenos Aires. Me pasó varias direcciones y rápidamente me puse en contacto con ellos... Uno de ellos comienza un montaje de un texto de Miller y no le importa que esté como ayudante-oyente... no me van a pagar ni un euro pero me ofrecen una pequeña habitación durante tres meses a un precio más que asequible... Y no me he podido resistir... esta mañana me he comprado los billetes... salgo el día 4 de enero... y van a ser 3 meses lejos de todo... No sé si volveré... no sé qué haré... pero me apetece la aventura... Estoy como un niño con zapatos nuevos... emocionado y asustado por si me resbalo con las suelas nuevas... pero si me resbalo, me levantaré... Buenos Aires por fin me espera... Voy allá!
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