lunes, 20 de junio de 2011

TARDE DE VIERNES AL RITMO DE JOHN GRANT

Es viernes al mediodía. Mientras vuelvo del gym caminando, whatssappeo con los amigos. Cruzó delante del Palacio Real. Suena un mensaje que interrumpe una bella canción de John Grant. Es de un tipo que me pone a cien, follé con él hace dos semanas y me invita a su casa a repetir la función. Yo no he comido. Le digo que si le viene bien a las 5. Me responde que tiene que ser ahora. No lo dudo. Ya comeré. Pillo un bus que me debe dejar en la puerta de su casa. Pero menudo atasco que hay en la calle Segovia... En mitad del atasco me acuerdo que he quedado con otro chico a las 5 en mi casa... Le pongo un mensaje y le digo que no puede ser a las 5 que tiene que ser a las 5:30. El chico me responde que sin problemas... y mientras el bus avanza Paseo de Extremadura arriba yo me pregunto que de dónde coño voy a sacar fuerzas si ni siquiera he comido y me he dado fuerte en el gym. Llego a casa de Rafa, que me espera con un reducido bañador rojo... ¿¡Qué calor hace, no!? Mi ropa y su bañador desaparecen mientras nos besamos... Me dice al oído: hoy te pienso follar yo... Ni me inmuto. No le pongo ninguna pega. La gente no entiende lo que significa ser versátil. Dios me dio la facultad de disfrutar doblemente y no pienso renunciar a ninguno de los placeres. Me pone a cuatro patas... Patas arriba y no sé como terminó poniéndolo yo contra la pared, contra el colchón... Pienso, no debo correrme para estar a la altura con el segundo de la tarde... Él grita de placer y llena la funda del colchón con su semen. Nos duchamos... Me invita a un café con hielo en su diminuta pero estupenda terraza con vistas a Madrid río. Hablamos de piscinas, de verano, de Cádiz, de vacaciones... Miro hacia el horizonte y pienso, lo que se ha revalorizado el Paseo Extremadura. Nos despedimos con un hasta la vista y un beso muy salado. Al bajar la escaleras vuelvo la vista un par de veces y él sigue en la puerta sonriéndome. Hace tanto calor y son cerca de las 5 que no me queda más remedio que pillar un taxi con dirección a la plaza de las Vistillas. Llego a casa. El otro está ya en la latina esperándome, según me comunica por medio de Whatssap. Me como con avidez unos restos de pasta. Pongo a John Grant como banda sonora. Llega el chaval, es casi un niño... pero no lo es... Puede tener la edad de mi sobrina Andrea y traduce videojuegos... Me voy a follar al futuro. Lo pongo a 4 patas y lo reviento. Vuelvo a no correrme, él sí. Caigo redondo. Me acaricia al ritmo de John Grant. Un poco de felicidad no está nada mal. Como dice Carmen, llevo varios días de un romanticón que aburro. Me duermo en brazos del futuro mientras nos contamos nuestros presentes. Me despierto con el mástil bien levantado y no perdono. Necesito correrme... y con mis gritos apago la potente voz de John Grant. Vuelvo a compartir ducha. Nos vestimos. Tengo una cena a las nueve y no sé como se me ha pasado ya toda la tarde... Cruzamos el viaducto y nos despedimos con un bonito beso y promesas de volvernos a ver. Me pongo los cascos. Vuelve a sonar John Grant, vuelvo a cruzar por delante del Palacio Real y vuelve a sonar un mensaje... De nuevo todo vuelve a empezar.

http://www.youtube.com/watch?v=mzWQSabtWLs&t=45s

2 comentarios:

JD dijo...

Vaya inventos del diablo y qué pena del siglo XIX, que diría una abuela...el bús, el taxi, el móvil, la internete...todo es bueno para alimentar la concupiscencia. Suerte que no eres la Aguirre, que ya te veo usando el helicóptero para llegar a Alcobendas.

Miguel de la T.P. dijo...

Estimado amigo preciosa entrada la tuya, de nuevo aquí estoy, y aqui encuentro la paz Que busco, Aquí te encuentro a tí y tu Sabiduría llena de luz y amor la fuerza poderosa que nos da vida. Gracias!
Desde mi Jaén natal un abrazo