Mi día a día se ha convertido en un zapping continuo. Mezclo conversaciones en directo con llamadas de teléfono, mensajes con ensayos, respondo a email mientras escribo, escucho música en el iPod mientras escribo esta entrada en el block de notas de mi iPhone que se ve interrumpida por una nueva notificación del Facebook.
Mi amigo me cuenta las ventajas del ajedrez y como aplicar las estrategias de ese juego a la vida, nos interrumpe una llamada de Luis, que está en Tenerife, para preguntarme por Filipe, ya que Filipe es de Madeira y su familia es de allí. Le cuento a Luis que ya he hablado con él. Y sin querer mi cabeza hace un flash back y recuerda cuatro días llenos de luz, de mar, de naturaleza, de descubrir a otra persona a la vez que descubría una isla. Ahora Madeira está desolada. Destruida. Rota. Yo le digo a Luis que Filipe y su familia están bien. Hablé con él, estaba triste, es su tierra y Filipe se enorgullece de ser de allí. Le gusta no perder su acento, un portugués cerrado y aún más profundo que lo hace muy difícil de entender, pero fue desde ese portugués cerrado como me invitó a descubrir su mundo, ahora destruido por culpa de la lluvia que se ha unido a un despiadado urbanismo para matar un entorno maravilloso. Cuelgo con Luis y mi amigo sigue contándome las maravillosas ventajas de aplicar la estrategia del ajedrez a la vida. Yo me aburro. Odio el ajedrez. Nunca me han gustado las estrategias. Soy de impulsos, de sensaciones, de experimentar, de equivocarme, de apostar, de confundirme, hundirme y levantarme. Le digo al pesado del ajedrez: llego tarde, tengo ensayo y tengo que comer. Preparo ensalada rápida, coca cola light y un minitrozo de kit kat de postre. Viaje en coche hasta Móstoles donde estamos montando la obra de teatro. Hoy toca poner en pie una escena donde dos mujeres de mundos opuestos y antagonistas encuentran un punto de unión y comunicación en sus vidas y ese mismo punto de unión, minutos después, las volverán a enfrentar. Y de repente mi cabeza hace un flash forward al día siguiente. Voy en taxi hasta una productora que está por María Tubau, cerca de la zona de las Tablas, urbanizaciones de pisos cómodos, con piscina útiles, donde viven gente de mi edad, con su mujer, con su marido y con sus hijos. Pienso que tal vez hubo un momento en mi pasado, en que de una forma inconsciente tomé la decisión de ser como soy, pero podía haber elegido vivir aquí, ser feliz aquí, ser abogado, amar a mi mujer, vestir un elegante traje para ir a trabajar, no ser provocador y soñar con la vida que ahora vivo. Como ahora sueño con estas otras vidas que imagino al otro lado de las ventanas de estas urbanizaciones. Todos tenemos otro dentro… otro que un día decidimos matar o simplemente ocultar o no dejarlo crecer. Mientras en la radio del taxi suena “eres tú” de Mocedades y recuerdo mis noches en la sueca. Bailando de forma arrítmica, siendo observado por la amiga de un amigo y pensando en las inundaciones de Madeira, y en las estúpidas estrategias de ajedrez aplicadas a la vida. Todo un zapping vital.
jueves, 25 de febrero de 2010
martes, 16 de febrero de 2010
¿DÓNDE DEPOSITAR TANTO AMOR?
¿Dónde depositar tanto amor?
La otra tarde en las duchas de la piscina me pasó algo curioso. No sé si tengo la sensibilidad algo alterada y más susceptible de lo habitual, debido a que he comenzado los ensayos de mi nueva obra de teatro “El día que nació Isaac”. Un texto que habla, entre otras muchas cosas, de las capacidades y necesidades de ser padre. Y esto hace que sea más proclive a fijarme en ciertas cosas. Como digo estaba en las duchas. Un niño de no más de 5 ó 6 años correteaba entre todos, su padre intentaba ducharlo y el chaval no se dejaba, quería jugar. El padre entre juegos y bromas supo conquistarlo, le enjabonó primero la cabeza y luego el cuerpo entero. Yo no quería mirar pero los ojos se escapaban de forma inconsciente, una vea y otra, hacia esa imagen. Terminé de ducharme y padre e hijo también. Mientras me vestía, observaba como el padre secaba al niño, como llenaba su cuerpecito de crema y como lo vestía. Miraba con pudor, con miedo a que me descubrieran… pero había tanto amor en lo que estaba ocurriendo… que estaba tan enganchado a esa relación padre e hijo… como el resto de la humanidad lo está por Lost. Y empecé a crear, a inventarme una historia. Mi deformación de guionista… me hizo pensar, creer, que el padre era gay… que hacía unos años pidió un hijo en adopción… y que tras entrevistas, test psicológicos y todo tipo de pruebas un comité decidió que este hombre era el mejor padre para este niño. Sentí la necesidad de atravesar ese mismo proceso… me di cuenta que llevó años malgastando, derrochando todo el amor que tengo dentro de mí, os aseguro que es mucho, creyendo que tal vez alguna noche, como por sorpresa, aparezca la persona a quien dárselo… y como eso no se sabe a la primera, tú comienzas a dar y de repente ese alguien, con todo el derecho del mundo, rechaza ese regalo… y vuelta a empezar… Mientras me secaba y me vestía, me di cuenta que estaba depositando todo lo que tengo dentro en sitios equivocados… que estaba malgastando mi herencia… que soy capaz de dilapidar afectos simplemente porque unos brazos bonitos me sonrían una noche… porque me inviten a dormir abrazado… Me di cuenta que, lo mismo que soy un gastoso y un manirrota en lo económico, igual me pasa con los sentimientos: los doy, los regalo… y pensé, ahora que voy a comprarme un piso, que todos dicen que es una forma de ahorrar, de invertir y no malgastar el poco dinero que gano… Tal vez sea el momento de hipotecar un mucho de mi amor… y dárselo a un niño con el que compartir una tarde en la piscina… con el que sufrir noches en vela porque tiene el sarampión o las paperas o la estúpida gripe A… Por el que plantearme a que colegio público llevarlo… Por el que volver a aprender a dividir por dos cifras y a hacer raíces cuadradas… Por el que me volveré algo más conservador... ya que me preocuparé en saber como son los colegas que tiene… al que le controlaré Internet (cuando ni yo me lo sé controlar)… y gracias a él aprenderé a jugar a los videojuegos o con las miles de cosas que inventen en los próximos años… Cuando terminé de vestirme y de filosofar, volví a la realidad, a mi realidad… En ese momento un chico moreno, masculino, fuerte, algo agresivo, con brazos muy desarrollados y un gran cogote pasó por mi lado y me sonrió... y yo no supe decir que no.
La otra tarde en las duchas de la piscina me pasó algo curioso. No sé si tengo la sensibilidad algo alterada y más susceptible de lo habitual, debido a que he comenzado los ensayos de mi nueva obra de teatro “El día que nació Isaac”. Un texto que habla, entre otras muchas cosas, de las capacidades y necesidades de ser padre. Y esto hace que sea más proclive a fijarme en ciertas cosas. Como digo estaba en las duchas. Un niño de no más de 5 ó 6 años correteaba entre todos, su padre intentaba ducharlo y el chaval no se dejaba, quería jugar. El padre entre juegos y bromas supo conquistarlo, le enjabonó primero la cabeza y luego el cuerpo entero. Yo no quería mirar pero los ojos se escapaban de forma inconsciente, una vea y otra, hacia esa imagen. Terminé de ducharme y padre e hijo también. Mientras me vestía, observaba como el padre secaba al niño, como llenaba su cuerpecito de crema y como lo vestía. Miraba con pudor, con miedo a que me descubrieran… pero había tanto amor en lo que estaba ocurriendo… que estaba tan enganchado a esa relación padre e hijo… como el resto de la humanidad lo está por Lost. Y empecé a crear, a inventarme una historia. Mi deformación de guionista… me hizo pensar, creer, que el padre era gay… que hacía unos años pidió un hijo en adopción… y que tras entrevistas, test psicológicos y todo tipo de pruebas un comité decidió que este hombre era el mejor padre para este niño. Sentí la necesidad de atravesar ese mismo proceso… me di cuenta que llevó años malgastando, derrochando todo el amor que tengo dentro de mí, os aseguro que es mucho, creyendo que tal vez alguna noche, como por sorpresa, aparezca la persona a quien dárselo… y como eso no se sabe a la primera, tú comienzas a dar y de repente ese alguien, con todo el derecho del mundo, rechaza ese regalo… y vuelta a empezar… Mientras me secaba y me vestía, me di cuenta que estaba depositando todo lo que tengo dentro en sitios equivocados… que estaba malgastando mi herencia… que soy capaz de dilapidar afectos simplemente porque unos brazos bonitos me sonrían una noche… porque me inviten a dormir abrazado… Me di cuenta que, lo mismo que soy un gastoso y un manirrota en lo económico, igual me pasa con los sentimientos: los doy, los regalo… y pensé, ahora que voy a comprarme un piso, que todos dicen que es una forma de ahorrar, de invertir y no malgastar el poco dinero que gano… Tal vez sea el momento de hipotecar un mucho de mi amor… y dárselo a un niño con el que compartir una tarde en la piscina… con el que sufrir noches en vela porque tiene el sarampión o las paperas o la estúpida gripe A… Por el que plantearme a que colegio público llevarlo… Por el que volver a aprender a dividir por dos cifras y a hacer raíces cuadradas… Por el que me volveré algo más conservador... ya que me preocuparé en saber como son los colegas que tiene… al que le controlaré Internet (cuando ni yo me lo sé controlar)… y gracias a él aprenderé a jugar a los videojuegos o con las miles de cosas que inventen en los próximos años… Cuando terminé de vestirme y de filosofar, volví a la realidad, a mi realidad… En ese momento un chico moreno, masculino, fuerte, algo agresivo, con brazos muy desarrollados y un gran cogote pasó por mi lado y me sonrió... y yo no supe decir que no.
martes, 2 de febrero de 2010
ODA AL PUEBLO JUDIO
Oda al pueblo judío.
Me gustan los judíos, sé que esto así dicho puede sonar algo reaccionario viniendo de mí, debo reconocer que el arte, la forma de enfrentarse al mundo, la forma de crear y de pensar de un judío burgués liberal es el que más se parece al estilo de vida que pretendo alcanzar. La mayoría de estos judíos liberales y burgueses, como por ejemplo Steven Spielberg, Woody Allen, Sarah Jessica Parker, Eytan Fox o Freud, tienen una fuerte conciencia social pero a la vez un espíritu consumista, exquisito y capitalista. No son nada integristas y te pueden sorprender a preguntas tan estúpidas como: ¿cómo se puede ser judío y maricón? Con respuestas tan claras como: ¿cómo se puede ser católico y maricón?
Sin duda todos, seamos de la confesión que seamos, tenemos el peso de nuestra tradición a las espaldas, da igual la fe donde no hayan educado. Y aunque hayamos roto con ella, siempre se quedan en nosotros costumbres que seguimos manteniendo y aceptando como parte de nuestra cultura y que se integran en nuestra forma de vida y en nuestra obras… ¿Qué hubiera sido de mi forma de entender el teatro sin el sentimiento de culpa que me inculcaron desde pequeño? Y sin duda hay expresiones o marcas físicas que nos acompañan todo nuestra vida y nos señalan, convirtiéndose en un signo de identidad, nos guste o no.
A los hombres judíos, el octavo día de nacimiento, los marcan de por vida, todos ellos sufren la ceremonia de la circuncisión desde que Abraham la practico a si mismo y a toda su descendencia. ¡Menuda suerte! ¿Hay algo mas bello que un pene circuncidado? Es un pene limpio, higiénico, preparado y dispuesto para el acto sexual. Es saludable, es cómodo, nunca huele mal, rara vez te sorprende con el fastidioso liquido preseminal, es mucho mas resistente, algunos afirman que pierden sensibilidad y yo les digo que la sensibilidad está en otro sitio, su forma es la idónea para la penetración, para jugar con él y que él juegue contigo. Aunque no soy judío… tengo mi pene circuncidado… y me siento orgulloso de ello… y cuando en una noche de farra encuentro otro pene como el mío me siento mucho mejor… y más aún si pertenece a un judío, culto, burgués, ateo y liberal… que reconoce el peso de su pasado y te habla de él mientras se deja penetrar… haciendo posible la comunicación entre culturas y te reconoce que su Mesías está aún por venir… Amen.
Me gustan los judíos, sé que esto así dicho puede sonar algo reaccionario viniendo de mí, debo reconocer que el arte, la forma de enfrentarse al mundo, la forma de crear y de pensar de un judío burgués liberal es el que más se parece al estilo de vida que pretendo alcanzar. La mayoría de estos judíos liberales y burgueses, como por ejemplo Steven Spielberg, Woody Allen, Sarah Jessica Parker, Eytan Fox o Freud, tienen una fuerte conciencia social pero a la vez un espíritu consumista, exquisito y capitalista. No son nada integristas y te pueden sorprender a preguntas tan estúpidas como: ¿cómo se puede ser judío y maricón? Con respuestas tan claras como: ¿cómo se puede ser católico y maricón?
Sin duda todos, seamos de la confesión que seamos, tenemos el peso de nuestra tradición a las espaldas, da igual la fe donde no hayan educado. Y aunque hayamos roto con ella, siempre se quedan en nosotros costumbres que seguimos manteniendo y aceptando como parte de nuestra cultura y que se integran en nuestra forma de vida y en nuestra obras… ¿Qué hubiera sido de mi forma de entender el teatro sin el sentimiento de culpa que me inculcaron desde pequeño? Y sin duda hay expresiones o marcas físicas que nos acompañan todo nuestra vida y nos señalan, convirtiéndose en un signo de identidad, nos guste o no.
A los hombres judíos, el octavo día de nacimiento, los marcan de por vida, todos ellos sufren la ceremonia de la circuncisión desde que Abraham la practico a si mismo y a toda su descendencia. ¡Menuda suerte! ¿Hay algo mas bello que un pene circuncidado? Es un pene limpio, higiénico, preparado y dispuesto para el acto sexual. Es saludable, es cómodo, nunca huele mal, rara vez te sorprende con el fastidioso liquido preseminal, es mucho mas resistente, algunos afirman que pierden sensibilidad y yo les digo que la sensibilidad está en otro sitio, su forma es la idónea para la penetración, para jugar con él y que él juegue contigo. Aunque no soy judío… tengo mi pene circuncidado… y me siento orgulloso de ello… y cuando en una noche de farra encuentro otro pene como el mío me siento mucho mejor… y más aún si pertenece a un judío, culto, burgués, ateo y liberal… que reconoce el peso de su pasado y te habla de él mientras se deja penetrar… haciendo posible la comunicación entre culturas y te reconoce que su Mesías está aún por venir… Amen.
martes, 26 de enero de 2010
LUNES, MARTES, MIERCOLES, JUEVES, FRIDAY, SÁBADO, DOMINGO
Hay semanas que me parece que mi vida es tan normal, tan aburrida, tan cotidiana que no me inspira nada que escribir… Que me gusta levantarme temprano, ya que me suelo desvelar a eso de las siete, que me gusta ir a nadar y luego desayunar un café con una tostada de aceite o viceversa, concentrarme y escribir durante el resto de la mañana, que me gusta comer en casa o menú con algún amigo, que un café me sienta de escándalo y una pequeña siesta de 20 minutos mucho mejor… que me gusta ir al cine los días de entresemana, ya que los fines de semana los cines se abarrotan de gente que no deja de hablar, que me gusta la sesión de las 6 y que los cines que adoro son los de la plaza de los Cubos y alrededores… que me gusta tomar, antes de entrar, un “tei chai latte” con un shot más de café en el starbucks y que los chicos me miran extrañado por mezclar cafeína y teína, que luego vuelvo a casa escuchando música y paseando por delante del Palacio Real… y que tal vez una noche por semana cené con Salva en nuestra Taberna de los Conspiradores, otra me quede tirado en casa viendo alguna serie o petardeando por Internet, otra cene con Vero (¡nena, tenemos que hacerlo más a menudo!) y los jueves me gusta salir, cena, copa y fiesta… todo bien organizado por Jesús… es mi noche favorita de la semana… el viernes lo paso casi tirado… "malescribiendo"… limpiando la casa… poniendo la colada… y es el día en que más noto la puta soledad… el día que mi sensibilidad está a más flor de piel… es el día en que mis sentimientos bajan la guardia… ya lo decían los Cure “Friday I`m in love”…todo cambia y la semana tiene sentido si los viernes estás enamorado... pero como eso no ocurre, es el día en que el sofá me parece más grande y la cena más solitaria… pero si amanece un Sábado soleado lo intento olvidar hasta el siguiente viernes… el sábado por la noche… es la noche del guarreo… la noche en que busco un polvo sin amor… a veces lo consigo y a veces no… y me vuelvo a mi casa hablando con Jesús por teléfono mientras él se va a la suya… el domingo… hay domingos de estar tirado sin hacer nada, esos son los que más odio… me gusta ir al teatro… o ir a una fiesta de señoras… pero me niego a que esa extraña melancolía dominguera se apoderé de mí… y de esa forma… se termina la semana… y el lunes me vuelvo a levantar a las siete porque me he vuelto a desvelar…
domingo, 17 de enero de 2010
PARA FOLLAR NO HACE FALTA TANTO
“Para follar no hace falta tanto”. Miguel está deseando poder utilizar esta frase… Dani quiere que sea el título de mi próxima obra de teatro y yo quiero ser capaz de decirla esta tarde, sin miedo y explicarla.
He quedado con el tal David dentro de dos horas, vamos a tener una conversación en toda regla, donde hablaremos de nosotros… será una despedida… no puedo decir que sea una ruptura ya que no somos absolutamente nada… todo empezó de la forma más tonta… un viernes de resaca… yo tumbado en la cama… un perfil que me llama la atención… un intercambio de mensajes… ¿Nos vemos por la cam…?, me pregunta…. Y yo que no utilizo nunca la cam, acepto… nos tiramos hablando un buen rato. Nos proponemos una cita… os aseguro que yo sólo quería follar… hacia días que había roto con Filipe… pero vi que para pegar el polvo que me apetecía, tenía que revestirlo todo de un punto romántico y si lo pienso algo hortera… Limpio la casa, preparo una cena fría… con vinos y patés… él llega… hablamos, cenamos… y pegamos el polvo… nada del otro mundo… un polvo… el tal David dice de quedarse a dormir… yo lo dejo… cuando me despierto por la mañana, me siento mal… hace nada dormía con Filipe y casi le pido que se vaya… A los dos días recibo un mensaje del tal David … me pregunta cómo va mi vida… me gusta el mensaje y lo llamo, hablamos y quedamos para volvernos a ver… a mí me apetecía pegar otro polvo pero como sé que a él no le gusta el sexo por el sexo… le propongo un cine… y de esa forma empezamos a compartir cines, teatros, cenas y concluimos siempre en polvo… yo me voy abriendo y voy dando, para mí es lo más fácil del mundo… voy conociendo más cosas de él… me empieza a interesar, el tal David lo nota y es entonces cuando deja de mandar mensajes… empiezo a organizar yo las citas y el tal David acepta… pero no propone… mando mensajes… responde… pero nunca me sorprende con uno… empiezo a darme cuenta que algo falla… veo la famosa luz roja… pero no me la quiero creer… sin darme cuenta ya estoy dentro… yo sólo quería un polvo y ahora me doy cuenta que el tal David también buscaba, como yo, solo eso… sexo… ¿por qué no lo dijo? ¿por qué se empeñó en cenar, compartir patés y vinos, cines, teatros, paseos por un Madrid helado, cenas en los conspiradores, cenas en el piso? ¿Para que todo eso si sólo quería follar? El resto era un puto adorno ¿No creéis que para follar no hace falta tanto…? no hace falta dar tanto para pegar un simple polvo… Exponer tanto de ti para correrte e irte… No necesito esconder el sexo debajo de ningún falso halo… y cuando empiezan a surgir los sentimientos desaparecer sin más… hace una semana tuvimos una última cita… cena, teatro y polvo de más de 4 horas… al finalizar el polvo dijo que se iba… abrí la puerta de casa y con un tímido beso me dijo: ya nos veremos… Sé que por él en ese justo momento se hubiera acabado todo… para mí se acabo… pero decidí que no se lo iba a poner fácil… quiero hacerlo pasar por el trago de que me deje… que sea capaz de mirarme a los ojos y me diga yo no quiero nada serio… sólo buscaba… sexo… y entonces yo lo miraré y le diré… David, para follar no hace falta tanto… Me levantaré saldré del café y me podré en mi iphone una de las más bellas canciones que he oído en tiempo… Me dejaré envolver por la voz dolorosa de Miguel Poveda y dejaré que la música adorné mi adiós definitivo… pero eso será dentro de una hora… dentro de una hora dejaré que el jazz se funda con la copla, las guitarras se vuelvan violines… y que este chaval me cante al oído… “Vamos a dejarlo así…”
He quedado con el tal David dentro de dos horas, vamos a tener una conversación en toda regla, donde hablaremos de nosotros… será una despedida… no puedo decir que sea una ruptura ya que no somos absolutamente nada… todo empezó de la forma más tonta… un viernes de resaca… yo tumbado en la cama… un perfil que me llama la atención… un intercambio de mensajes… ¿Nos vemos por la cam…?, me pregunta…. Y yo que no utilizo nunca la cam, acepto… nos tiramos hablando un buen rato. Nos proponemos una cita… os aseguro que yo sólo quería follar… hacia días que había roto con Filipe… pero vi que para pegar el polvo que me apetecía, tenía que revestirlo todo de un punto romántico y si lo pienso algo hortera… Limpio la casa, preparo una cena fría… con vinos y patés… él llega… hablamos, cenamos… y pegamos el polvo… nada del otro mundo… un polvo… el tal David dice de quedarse a dormir… yo lo dejo… cuando me despierto por la mañana, me siento mal… hace nada dormía con Filipe y casi le pido que se vaya… A los dos días recibo un mensaje del tal David … me pregunta cómo va mi vida… me gusta el mensaje y lo llamo, hablamos y quedamos para volvernos a ver… a mí me apetecía pegar otro polvo pero como sé que a él no le gusta el sexo por el sexo… le propongo un cine… y de esa forma empezamos a compartir cines, teatros, cenas y concluimos siempre en polvo… yo me voy abriendo y voy dando, para mí es lo más fácil del mundo… voy conociendo más cosas de él… me empieza a interesar, el tal David lo nota y es entonces cuando deja de mandar mensajes… empiezo a organizar yo las citas y el tal David acepta… pero no propone… mando mensajes… responde… pero nunca me sorprende con uno… empiezo a darme cuenta que algo falla… veo la famosa luz roja… pero no me la quiero creer… sin darme cuenta ya estoy dentro… yo sólo quería un polvo y ahora me doy cuenta que el tal David también buscaba, como yo, solo eso… sexo… ¿por qué no lo dijo? ¿por qué se empeñó en cenar, compartir patés y vinos, cines, teatros, paseos por un Madrid helado, cenas en los conspiradores, cenas en el piso? ¿Para que todo eso si sólo quería follar? El resto era un puto adorno ¿No creéis que para follar no hace falta tanto…? no hace falta dar tanto para pegar un simple polvo… Exponer tanto de ti para correrte e irte… No necesito esconder el sexo debajo de ningún falso halo… y cuando empiezan a surgir los sentimientos desaparecer sin más… hace una semana tuvimos una última cita… cena, teatro y polvo de más de 4 horas… al finalizar el polvo dijo que se iba… abrí la puerta de casa y con un tímido beso me dijo: ya nos veremos… Sé que por él en ese justo momento se hubiera acabado todo… para mí se acabo… pero decidí que no se lo iba a poner fácil… quiero hacerlo pasar por el trago de que me deje… que sea capaz de mirarme a los ojos y me diga yo no quiero nada serio… sólo buscaba… sexo… y entonces yo lo miraré y le diré… David, para follar no hace falta tanto… Me levantaré saldré del café y me podré en mi iphone una de las más bellas canciones que he oído en tiempo… Me dejaré envolver por la voz dolorosa de Miguel Poveda y dejaré que la música adorné mi adiós definitivo… pero eso será dentro de una hora… dentro de una hora dejaré que el jazz se funda con la copla, las guitarras se vuelvan violines… y que este chaval me cante al oído… “Vamos a dejarlo así…”
miércoles, 6 de enero de 2010
EVOCACIONES
Todas las canciones evocan momentos. En el salón de la casa de mi madre veo, en la noche de reyes, un DVD de Vincent Delerm que compré en mi viaje a París. Suena, tal vez, la que es para mí su más bella canción: Marine. Y sin querer en mi mente se mezclan imágenes de dos viajes diferentes. En Marzo del 2008 recorrí en tren Bélgica y parte de Francia. Era semana santa y en un tren atestado de franceses vacacionales degustaba el disco de Vincent. En ese tren llegué a Nantes y esa tarde compré las famosas galletas de Nantes y las devoré mientras compraba más discos de Vicent Delerm en la Fnac. Hoy comiendo roscón de reyes en casa de mi tía Carmen y hablando con Sylvain, el maravilloso marido francés de mi prima Rocío, he recordado el sabor de las galletas de mantequilla. Todo ese viaje, los sabores de ese viaje están impregnados de los sonidos de Delerm. Como lo está el camino de vuelta de Cádiz a Sevilla, de un final de Agosto de ese mismo año, con una de las luces de verano más potentes que recuerdo. Regresábamos José Antonio y yo de pasar un fin de semana muy especial en las playas de Bolonia y alrededor, volvía emocionado y la canción de Marine lo llenaba todo. Le pedí que me la tradujera y no fue capaz pero me dio igual. Meses después Santi lo haría en París. Este domingo me he vuelto a reencontrar con José Antonio, tras más de un año sin verlo. Ha dejado de ser un fantasma para convertirse en un bonito recuerdo. Ya está colocado en su sitio, en su lugar, ya no hay rencor, ya no hay dolor, es parte de un pasado que tiene luz de verano y sonido de Vincent Delerm.
Para que quien no conozca a Vincent Delerm es el morenito guapo del video... como me gusta...
Para que quien no conozca a Vincent Delerm es el morenito guapo del video... como me gusta...
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