lunes, 15 de marzo de 2010

DESAZÓN

No me puedo ni me debo quejar… si a mí me hubieran hecho, lo que yo hice el pasado sábado, ya habría escrito dos o tres entradas lastimeras en el blog … habría vuelto a la psicóloga… y tendría la autoestima por los suelos… Sábado en la noche… Salva y yo nos vemos para cenar en los conspiradores… vermut va, vermut viene… hablamos, analizamos y completamos la vida… mientras degustamos lo de siempre, cecina y una rica ensalada…y de los Conspiradores directos a la Sueca… Donde empezamos a beber gin tónic con pepino sin parar… el alcohol hace que pasemos rápidamente a la exaltación de la amistad, a bailar sin parar y a no dejar de reír… Salva y yo estamos que nos escupimos para ambos lados… tal es así que cuando nos dicen de ir a Ohm… no lo dudamos… y eso que ambos odiamos esa discoteca… Éramos como Santa Teresa y San Juan de la Cruz en uno de sus ataques místicos alucinógenos: viviendo sin vivir en nosotros… En la Ohm no paramos de bailar… Salva, con mejor cabeza que yo, decide que tiene que marcharse… y yo… decido pillar un taxi con dirección al Ángel… sin duda tenía la noche removida y mis bajos más… Tenía ganas de liarme con alguien y debo reconocer que en el Ángel tengo mi publico… y quería aprovechar la ocasión… así que llegué a la discoteca y me puse en caza y captura, con el piloto de taxi libre en la cabeza… tenía todos los prejuicios y las vergüenzas por los suelos… miraba a uno, miraba a otro… uno me miraba, otro también… ese me gusta pero yo no a él… a ese le gusto pero a mí él no… y de esta forma iba consumiendo la noche al ritmo de coca colas Light para rebajar el ataque de misticismo… Cuando mis ojos se cruzan con otros y ambos nos detenemos en ambos un par de segundos… Pienso: parece que he encontrado mi presa… volvemos a mirarnos… nos marcamos el territorio… pero yo estoy disperso… y me fijo en otro más… que rápidamente me pierdo… ya digo que estaba muy disperso, un poco zorrón y no concentraba de todo la mirada… vuelvo a cruzarme en la pista con el chico que me ha marcado con anterioridad… en ese momento la música se enmudece y se encienden todas las luces… no puede ser las seis de la mañana… que rápido ha pasado la noche… el chico me sonríe… se acerca y me pregunta: ¿qué vas a hacer?… le respondo ¿y tú?… El chico me besa con fuerza y me dice: Soy César y te espero en la puerta … Yo tengo que hacer cola para recoger mi cazadora… Mientras hago cola descubro que Salva me acaba de mandar un mensaje… donde me reconoce que a pesar del estado en el que va me quiere… y yo le respondo… “Yo también lo quiero, salgo del Ángel. Espero explicar alguna vez toda esta desazón tan gay en el cine… sé que estás ahí y eso me hace jodídamente feliz.” El chico que está delante mía, mira como escribo el mensaje… Me dice: que bueno lo que estás escribiendo… lo miro y pienso: joder, tú si que estás bueno… Me lanzo sin miedo y lo beso… él me besa más… ¿Pero yo no había quedado con César en la puerta? Seguimos besándonos mientras nos dan las cazadoras… Yo sé que en la puerta me César. Pienso tal vez se haya cansado y se haya ido… pero cuando salgo a la calle me lo encuentro de frente… Soy incapaz de mirarlo… agarro al otro chico y lo beso… le dejo de esta forma claro a César lo que ha pasado… me devuelve la mirada un solo segundo… me siento despreciable… ¿pero qué puedo hacer?.... Menos mal que esta noche yo no soy César… Se marcha solo y yo invito al otro desconocido a dormir a casa… A la mañana siguiente, antes de marcharse de casa, intercambiamos móviles y descubro que se llama Rodrigo… Como tantas otras veces, sé que no nos volvamos a ver… Y me quedo con una extraña desazón.

6 comentarios:

JD dijo...

Racial la entrada...!! Yo no la llevaría al cine, esto es una ópera-rock con música y letras de Depeche Mode por lo menos.

Supongo que la psicóloga te diría que lo más normal en estos casos habría sido invitar a César al roneo y que acabárais los tres en casa (el eros)...pero hete que te salió el pathos y te dió por descargar contra el tal César un impulso de revancha acumulada.

Por universalizar un poco la anécdota, yo veo últimamente mucho revanchismo en los más variados contextos.

Besos.

Jesús dijo...

Pues yo, por concretar la cosa, que generalizar nunca ha sido bueno, te diría que lo que te pasa es que está usted hecha una zorraca

Amador Aranda dijo...

Me ha encantado lo de "En el angel tengo mi público"...
No sé si para una historia larga da, pero pa un corto está estupendo... qué mejor revulsivo que contar en imágenes. Besos guapo. Estoy en casa, por si quieres echar un rato de cháchara.

Justo dijo...

Me encanta todo, como siempre.. hasta de esa desazón se extrae algo... ese tipo de situaciones están llenas de vida -siempre te digo lo mismo, ya lo sé, pero es lo que siento-, aun con las equivocaciones, o el resquemor, merece la pena...

Te tengo pendiente a ti y a todo el mundo, primero de leer las otras entradas.. pero ahora mismo estoy en otro torbellino, ya aterrizaré.

(También me ha hecho gracia lo del público en The Angel, jaja.. a mí me pasa lo contrario, ¿sabes? Creo que he estado allí tres veces, y me he ido siempre como llegué, y sin atisbos de nada, no me da buen rollo, o será que yo no entro en los cánones de la parroquia de allí).

Un beso, bonico

Anette Vázquez dijo...

A mi me gusta la historia. Hace tanto que no vivo eso. Cuando os leo, a tí y a Carlos, siempre se me produce un revival, una nostalgia de mis días de fiesta, de soltería, y no tan soltería. Así que aunque te produzca desazón, vive el momento como te salga y luego escríbelo, que es la única manera que tengo de ponerme cachonda imaginándome tú por unos segundos.
Un besote, que ayer te ví de refilón y luego no fui a la fiesta.

patry dijo...

Pues yo hubiera invitado a César al baile...se te había puesto a huevo un triángulo apetitoso...claro que a veces 3 son multitud y en la cama no me gustan los agobios!!!

un beso zorro