lunes, 9 de febrero de 2009

CHRISTINA ROSENVINGE ES DIOS

El pasado sábado disfruté como un enano viendo en directo a Christina Rosenvinge… me gusta Christina desde siempre… desde antes que fuera Alex y Christina… Recuerdo cuando presentaba FM2, creo que con Diego Manrique…, subida en una mesa, con una postura nada decorosa daba pié a los mejores videos de los ochenta… Ella me excitaba en silencio y yo no lo entendía… Disfruté con su etapa pop y no me perdí su participación en la OTI… pero yo sabía, como buen amante secreto, que lo mejor de ella estaba aún por venir… Y llegaron dos discos maravillosos de Christina y los Subterráneos… con canciones que ya son parte de mi memoria musical y sentimental: “1000 pedazos”, “señorita”, “Tengo una pistola” (eso es una declaración de intenciones), “Muertos o algo mejor”, “Días grandes de Teresa”… y que rescató, desde hoy, para el concierto de la otra noche… Christina sabe estar en un escenario y con clase… sencillez, sin pose y mucho sexo en cada una de sus interpretaciones, y con un pedazo de banda de machos que olían a testosterona tras ella, destripó su último gran disco y lo mejor de sus anteriores interpretaciones… porque aunque nadie lo reconoce… sus tres discos anteriores (con casi todos sus temas en ingles) es de lo mejor que se ha hecho en la música española… Christina Rosenvinge es grande… muy grande… y junto a Michelle Pfeiffer las únicas mujeres de hacer que me replanteé mi sexualidad… por esa razón escribí un monólogo con el que abría una obra de teatro que se llamaba “El día que te vi” y que Félix Gómez supo interpretar como si fuera yo… y decía así:

“Yo quiero que mi chica sea como Cristina Rosenvinge. Rubia, moderna, danesa, que lleve las calzas a media rodilla, con pinta de viciosa... Es principio de verano, son las fiestas de mi barrio. Y ella actúa allí con Alex... ¡Alex y Cristina! Se siente incómoda dando ese espectáculo... En mitad del concierto me mira pidiéndome ayuda. Yo le alargo mi mano y la bajo del escenario. La subo en mi moto y huimos a un motel de carretera. En la habitación 405 nos saquemos la ropa a bocados, nos duchamos, follamos como salvajes en la bañera, el suelo, en la mesa... En la cama me ata a la cabecera con unas esposas, me chupa todo el cuerpo, me pega con un látigo, tomemos drogas y no paremos de follar en varios días... Entre suspiros de placer nos confesamos lo mucho que nos amamos y nos convertimos en una pareja moderna, viciosa, alemana... Yo soy escritor maldito y ella cantante de rock indie... Tenemos muchos amantes, compartimos nuestros secretos más morbosos y somos eternamente felices. Hago chas y aparezco a tu lado me despierta en mitad del concierto. Y asumo que todo ha sido un sueño, sólo un sueño... Ah por cierto, nunca más la volveré a ver.”

5 comentarios:

Unos zarcillos pa mi luna : dijo...

Qué decirte...que lo comparto...que cuando la ví el año pasado con el patata de Nacho Vegas, me dije...quiero ser ella, quiero ser rubia, o morena, eso me da igual...quiero tener sus labios y quiero derrochar la misma sensualidad...quiero mirar como ella, tímida, con la cabeza ligeramente agachada,pero con seguridad...como si tuviera miopía o algo así, pero sabiendo que todo el auditorio bebe los vientos por mi y eso me ruborizara...quiero no envejecer, o madurar y envejecer como ella...

Creo que al igual que tu, es por ella que me replantearía mi sexualidad.

TQ.
R.

Poemahouston dijo...

Es una diosa... La amo y amo su música. Adoro la manera que tiene de susurrar las cosas... de cantarlas, de darle a cada palabra el sentido justo, el deje necesario para interpretar su significado. Recuerdo hace un año, en la rueda de prensa de un concierto de cantautores de melilla en el que yo tocaba, un periodista me preguntó cuál eran mis influencias... Cuando dije la Rosenvinge... todo el mundo me miró de una manera tan deliciosamente escandalizada que me encantó. Decidí que era mi musa, yo quiero ser como ella. Pero no todos podemos ser rubias, sensuales, de piernas kilométricas...

Y gracias por devolverme a la mente "El día que te vi"... me encanta ese comienzo. Prefiero mil veces a Christina antes que a Christian Slater.

Besos susurrados

Clara dijo...

Uff... hacía ya muchos años que no tarareaba "hago ¡chas! y aparezco a tu lado"...

Estuve viendo tu obra de teatro, me gustó mucho, así como la interpretación de los actores.

Por cierto, ya que vosotros os disputáis a Christina, yo me quedo con Félix ...

Con cariño,
Clara

Amador Aranda dijo...

Yo llego tarde a Christina...pero bueno, llego. Me gusta mucho su último disco...los de en inglés, no les pillé el punto del todo...en fin, tendré que darles más oportunidades. Besos, tipo Ray Loriga.

Unos zarcillos pa mi luna : dijo...

...¿pero no habíamos quedao que el loriga no nos gustaba?, y pa ella muchísimo menos...creo que con los hombres no tiene mu buen ojo...¿seré yo, señor??