lunes, 3 de noviembre de 2008

Al partir

He decidido decir adiós. Mantengo el móvil desconectado gran parte del día. Devuelvo sólo las llamadas que me interesan. La soledad me aterra. La noche más. Bendigo los gin tonic. He descubierto la BOMBAY SHPHIRE. Espectacular. Y más espectacular aún si le restriegas por el borde unas rodajas de limón. Los mojitos se han quedado olvidados como el verano. Tengo la sensación de que todo ha sido una gran mentira. Otra historia más que yo mismo me he inventado y a la que no he sabido darle el final deseado. Y como todos mis finales, triste y desolado. Félix entraría en discusión conmigo para que le cambiara el final, pero es que la vida, por lo menos la mía, no cree en los finales felices. Si lo pienso y analizo el detonante, la historia ya preconizaba un final así… Todo empezó con una advertencia… “No va a pasar nada esta noche”… Y la advertencia, en lugar de invitarme a la retirada, me provocó y me puso a prueba para ver si sus palabras eran sólo palabras. Pero gano la partida y ese maravilloso amanecer lisboeta fue eso... palabras y palabras… nunca acción… y en ese momento debía haberme retirado… no haber intercambiado el móvil… No era ningún reto. No. Sólo era una persona que caminaba y que por unos segundos se había cruzado conmigo, en una ciudad luminosa… y que tenía muy claro lo que quería… igual que yo… yo buscaba y él no buscaba absolutamente nada. No tenía que haberle mandado ningún mensaje más… Ni haber llamado a su móvil. Ni pasar horas hablando que a Vodafone le parecía gloría. Tenía que haber viajado a Cádiz con Rosana, con José, con las niñas y con mi maestra… Haber compartido con todos ellos ese último fin de semana de agosto. No tenía que haber dejado de comerme las uñas. Ni haber regalado mis manos. Devuélvemelas. Ni haberlo invitado al cumpleaños de Félix. (A ti sí Dani). Ni haberle presentado a mis amigos. Ni haberle enseñado mi cama. No tenía que haberlo besado en la calle, ni en la discoteca, ni en los baños… No tenía que haber seguido hablando por teléfono con él… horas y más horas… No tenía que haberlo invitado a mi estreno, de esa forma no lo habría vuelto a ver. No tenía que haberle dicho: “te quiero como los africanos, sé que te quiero ahora… mañana ya se verá.” No tenía que haberlo despedido en Atocha. Las despedidas son bellas y dolorosas cuando crees que estás enamorado. No teníamos que haber disfrutado juntos de Madonna… Cynthia, Madonna era para ti y para mí y encima discutimos… No tenía que haberle apañado un piso donde vivir… joder… ese piso, esa casa, representaban para mí, una de las épocas más doradas de mi vida… ahora la he manchado… Ni haberme bañado con él en Cabopino. No tenía que haber ido a Sevilla… Ni haber cenado con él pizza en mi pizzería favorita, ni compartir helados en raya… ni caminar por mis calles de Sevilla… No tenía que haberle ayudado a limpiar el piso… No tenía que haber conocido a sus amigos… bueno en realidad no los conocí… Teníamos que haberlo dejado en ese momento… tal vez lo hicimos… pero no conscientemente… Y llegó la fiesta de mi cumpleaños… no tenía que haberte invitado… No te enfades. No te duela… Nos equivocamos… Los dos… yo por querer y tú por dejarte querer. No era tu momento… Ni el mío. Cada uno viviendo su vida… y nos encontramos… yo te hice reír… y eso fue lo máximo que teníamos que haber compartido… unas risas… y un adiós… tal vez nos volvamos a ver… tal vez no… Espero olvidar pronto. Espero que mis heridas se cierren sin mucho dolor. De todas formas gracias… gracias por hacerme sentir.

2 comentarios:

patry dijo...

Una escapada a tiempo hace milagros y tú tienes esa oportunidad ahora y debes disfrutarla, llorar, sufrir, berrear, moquear y mañana a levantarse que el sol no sale pero da muchas horas el reloj al cabo del día y te pueden ocurrir cosas maravillosas en mi tierra.
Hablo desde el renacer, desde el km 0 q todon anhelamos cuando hay una etapa de nuestra vida q queremos cerrar, te vendrá bien desconectar...eso debería estar haciendo yo ahora.
Un beso cercano, un abrazo enorme y unos deditos q casi se rozan, si te da por bajar dame un toque, Roxana tiene mi tlf y yo una charla esperándote.

la maestra dijo...

Hemos hablado mucho durante estos días, vomitando dolor, despidiendo esperanzas, resolviendo conflictos que no son nuestros... no se puede obligar el amor, no se pueden imponer los sentimientos por mucho que tu ames a la otra persona, no se puede amar por los dos, es así y ya está. Mientras antes se asuma, se acepte la realidad, antes pasa el dolor. Es cuestión de tiempo, para unos más que para otros, pero todo pasa.

Estoy contigo y te beso a cada minuto del dia

Te quiero