jueves, 19 de junio de 2008

PROBLEMAS DE SUEÑO



Fernando Alfaro dice: “Tengo problemas de sueño que sueño contigo, tengo un problema y no duerno y sueño despierto que duermo contigo…”

A un amigo lo deja su pareja… cenamos con él para animarlo en un restaurante de un céntrico hotel de Madrid… un restaurante de diseño… luces de diseño… lubina de diseño. Hablamos de temas insustanciales y vitales... Mi amigo no escucha, está ausente... tiene la mirada perdida... no habla... no bebe... no come... Mi amigo no soporta más su propia presión y sale corriendo… necesita correr… no puede respirar y echa a correr… va vestido con vaqueros… y camisa azul celeste y corre… corre por la plaza Vázquez de Mella donde niños juegan al fútbol a altas horas de la noche…corre por Hortaleza… transexuales que se mezclan con osos gays le cortan el paso… y mi amigo suda su preciosa camisa azul celeste… Desemboca en la Gran Vía… impregnada de un calor fresco…mi amigo piensa… maldito verano… y corre por medio de chinos que venden cervezas y bocadillos hechos en pisos de la periferia… corre entre putas negras perdidas en un país de crisis… donde aún hay dinero para pagar a prostitutos cubanos… mi amigo sigue corriendo entre estrenos de cine… entre macdonalds… entre vips… y siente una fuerte presión… y llora al llegar a la Plaza España… y siente el dolor de la perdida y se asfixia… necesita que su amor vuelva y le haga el boca a boca... tumbados en el césped al lado de Don Quijote y Sancho… pero su vida no le besa… y siente que se le va… y por miedo a que se le vaya … sigue corriendo la cuesta de San Vicente abajo… pasa por debajo del puente… y grita… grita… y golpea sus nudillos contra la pared… las manos se le llenan de sangre… y necesita más dolor… más asfixia… sigue corriendo y arrastra sus manos por la pared del Palacio Real llenándolo de su sangre y la Almudena se empapa de su RH… Todo es rojo y no distingue el rojo del semáforo… los coches lo esquivan… él ni siquiera los ve… corre por el viaducto… presiona su rostro sobre las pantallas de cristal que joden y frenan a los suicidas… sus lagrimas saladas recorren el cristal… golpea su cabeza contra ellas una vez tras otra… no se rompe… le gustaría saltar y caer… caer sin flotar… caer de golpe, un golpe seco, fuerte, duro… que frenará todo… un accidente… una muerte sin sentido… un adiós… pero el cristal es irrompible…y su ansiedad crece… crece y el pecho se llena del amor que ya no le vale a quien le tenía que valer… ¿qué hacer con el amor que nadie quiere?... ¿Qué pollas hago con él?... pregunta a todo Madrid… ¡Vuelve!… Escupe… saliva… amor… deseo… y arranca a correr… Bailen… San Francisco el Grande… la Puerta de Toledo… y baja… baja… hasta llegar al Manzanares… Cruza el puente… y vuelve a cruzarlo… espera encontrar a alguien al otro lado y como no está, lo cruza en sentido contrario esperando que esté allí… pero no hay nadie… y el Manzanares huele a muerto… y a lo lejos divisa un Estadio en rojo, blanco y azul… se siente que debe llegar hasta allí… que es su final… corre de nuevo… corre como si fuera un coche… no quiere la acera.. quiere ir por el asfalto… entre taxis libres… que le pitan y él no escucha… no escucha… sólo quiere llegar hasta el estadio… no sabe por qué pero quiere llegar… y llega… y se pregunta cómo entrar… cómo llegar al centro del césped… y no lo duda… como si fuera Spiderman comienza a escalar por los muros de hormigón… pero no es Tobey Maguire … resbala… cae y vuelve a caer… un guardia de seguridad le grita… él no le hace caso… le vuelve a grita, ya son dos guardas… no escucha nada… ve una puerta de cristal… intenta atravesarla… se golpea con agresividad… el cristal no se rompe… lo vuelve a intentar… y todo se hace añicos… atraviesa… y corre, los guardas corre tras él… se pierde entre pasillos… busca aire… busca entre los pasillos alguno que lo lleve hasta el campo de fútbol… necesita correr en el césped…tirarse en el césped… al final de un pasillo encuentra una salida… ve un portería y corre… corre… escucha a otros suspirar detrás de él… no vuelve la vista… y por fin pisa el césped… y se saca los zapatos… y se queda parado… siente el frescor del césped en sus pies… de repente todos los aspersores de agua, automáticamente, empiezan a funcionar… los focos del estadio se enciende… todo está iluminado… una luz blanca… cortante… insultante lo llena todo… siente que dos sombras se aproximan a su espalda… siente sus alientos en su cogote… siente un primer golpe en la nuca… cae al césped… siente su frescor empapando sus vaqueros y su camisa azul celeste… una patada en el estómago… un grito… una patada en la cara… le aplasta la nariz… sangre… mocos… lágrimas… mas patadas… no se defiende… quiere más dolor… quiere más sangre… un puñetazo… intentan levantarlo… y él se defiende con fuerza… otro puñetazo… mi amigo ofrece su cara… su estómago… su genitales… cae redondo en el centro del campo… sus ojos miran hacia el cielo… mientras siguen pateándolo… mira los focos… tanta luz… y sobre ella la oscuridad de la noche… el dolor… la noche… todo se vuelve negro… quiere dormir… quiere soñar… está cansado de correr y duerme pero el dolor le despierta… y descubre… “Tengo problemas de sueño que sueño contigo, tengo un problema y no duerno y sueño despierto que duermo contigo…”


8 comentarios:

compañeradeviaje dijo...

¡Qué angustia! ¡Qué paseo me acabas de dar por el centro de Madrid!. ¡Qué habilidad con las palabras!
Besos

Amador Aranda dijo...

Pol diol...lo mismo digo, qué viaje. Increiblemente, y sin que sirva de precedente, creo que he sabido hacer el recorrido...y eso que yo Madrid, no me lo conozco mucho...en fin. Eso. Besos, y si tu amigo existe, mucha suerte, y si es ficcionado, pues...mu bien.

D´Paula dijo...

¡Que mala es esa ansiedad, ese cúmulo de vivencias que, unas veces te dejan paralizado, y otras te hacen huir como a tu amigo. Pero huir ¿de qué?. De tí mismo, de tu suerte, del llanto que te atraganta ahogándote, Y encima, en mitad de la noche, sin poder refugiarse en un cielo azul, ni tan siquiera en un cielo estrellado por la ceguera de las luces de la ciudad. Todos alguna vez nos hemos sentido así. Y encima, colmo de los colmos, la sinrazón del maltrato social sin el conocimiento previo de las circunstancias. Enhorabuena; has sabido trnasmitirnos esa angustia.
Un saludo.

Poemahouston dijo...

¡Buff! yo creo que el amor (y el desamor) es un estado de locura transitoria... además de una putada. Las mayores locuras que todos hacemos suelen ser por algo relacionado con eso... Yo podría contarte unas cuantas... pero por aquí no...

Cuídate, besos calurosos a las puertas del Verano.

Una loca transitoria.

A.

la maestra dijo...

Has explicado con las mejores palabras lo que se siente cuando te encuentras en ese laberinto de emociones , perdido, donde quieres escapar de esa axfisia y no puedes, te rompe por dentro , te desangra...¡qué pena no poder controlar en esos momentos el alma! Pero forma parte de la capacidad tan grande de amar que tenemos, que nos engrandece, y a veces hay que tocar fondo para resurgir con más fuerza. Esa es la vida, y aunque nos de palos como estos, siempre hay algo mejor que nos espera. De eso estoy segura. Quien ama la vida, siempre encuentra.

Un beso gigante como tu, que sabe hablar desde el corazón.

patry dijo...

El amor, es ése cúmulo de sentimientos parecido a los prospectos de los medicamentos:lo que te cura por un lado te mata por el otro...
Hoy he tenido una sensación parecida a la de tu amigo, sólo que no he viajado por las calles de mi pueblo, he preferido hacerme pequeña, quedarme en casa y esperar la desintegración para volver a reconstruirme.
Besos

Justo dijo...

"Qué hacer con el amor que nadie quiere? ¿Qué pollas hago con él?".

Ah, qué bonito -sí, el dolor también puede ser estético, ese sufrimiento de los mortales tan entrañable-.
Y hay ciudades en las que luce más el dolor, y nuestra Madrid es una de ellas. Eso no es peyorativo, bien al contrario, yo también adoro Madrid, porque es una ciudad vital donde todo puede renacer de la noche a la mañana y que además tiene rincones para llorar, para gritar, para desesperarse: es la ciudad amada y detestada que nos muestra enseguida -como sólo una gran capital puede hacer, eso no está al alcance de cualquiera- lo peor y lo mejor que hay en la vida, y lo cerca que está lo uno de lo otro. -Hay otros lugares sin hálito donde el dolor no resuena, sólo produce un eco sordo, lugares muertos de hastío y de desidia, de no-vida-.

Un abrazo fuerte, ya ves que me gustó mucho tu soliloquio.

Unos zarcillos pa mi luna : dijo...

¿Por qué amar se transforma sutilmente –de forma casi imperceptible- en esa rigidez progresiva a la que una leve exhalación parte, troncha?¿cuándo surge el primer giro, ese primer quiebro?¿quién es más veloz, más hábil pa reconocerlo?¿quién corre primero?¿en qué dirección lo hace?...

Expirar, amigo…inhumar sus restos toca.

Un beso lleno de fuerza e imaginación para ti y para ese amigo tuyo.
TQ.

R.